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Historias de Vida: Mais Médicos I

  • FUENTE:
  • 3 Enero 2019

El Dr. Maikel Roque Morgado,  especialista en Medicina General Integral y en Bioestadística, es profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de Ciego de Ávila, con misiones anteriores en los países de Haití, Pakistan y Bolivia nos habla sobre sus vivencias de su misión en Brasil.

Maikel nos comenta que en el periodo de 2014 a septiembre de 2017, cumplió con su deber en el Municipio Sao Sebastiao do Oeste, Minas Gerais.

Es un pequeño municipio de poco más de 8000 habitantes que cuenta con 3 equipos de salud de atención primaria, 1 de los cuales estaba cubierto por mí y los otros 2 por médicos brasileños, cada equipo de salud tiene 1 médico, 2 enfermeras y 3 agentes de salud.

¿Cómo fue el recibimiento de los habitantes?

El recibimiento fue excelente, yo fui a sustituir a otra doctora cubana que había trabajado allí por 6 meses y de la cual ya los pacientes tenían una excelente opinión y traté de mantener esa buena opinión con mi trabajo diario y trato afable con la población. Nunca presenté quejas de ningún tipo y constantemente la población me pedía que siguiera trabajando por más tiempo.

¿Cómo eran las condiciones laborales y condiciones de vida, tanto para Ud. como para los mismos habitantes del lugar?

Las condiciones laborales eran buenas, el equipo de salud tenía una buena infraestructura correspondiente a un pequeño pueblo de campo, con las condiciones básicas de trabajo, con un laboratorio para la realización de exámenes básicos de sangre, orina y heces fecales. Lo más difícil era el acceso a interconsultas y exámenes complejos que la población tenía que ir a otro municipio, pero la prefectura municipal disponía de un transporte para llevar y traer esos pacientes.

Las condiciones de vida eran buenas también, yo viví la mayor parte del tiempo en un pequeño hotel, sin nada de lujo pero con las condiciones básicas de vida, al final pasé a un pequeño apartamento donde tuve ya más privacidad.

¿Cuál fue el criterio de los brasileños antes y después de conocer a nuestros médicos cubanos?

Antes de conocernos no tenían mucha información, algunos ni sabían dónde quedaba Cuba en un mapa, pero las opiniones después del o fueron muy buenas, muy favorables a la profesionalidad con la que trabajábamos y al trato recibido.

¿Anécdota de experiencia que marcó su paso durante su estadía?

Las actividades realizadas por mí y el resto del equipo de salud con un grupo de adultos mayores de la comunidad con el cual compartimos muchas tareas, charlas, actividades deportivas, recreativas, viajes a lugares de interés de los pacientes con coordinación de la prefectura municipal, etc. Fue muy agradable el intercambio con los ancianos, ayudarles a llevar una vida sana, a mejorar sus afecciones propias de la edad y enfermedades crónicas.

¿Significativamente qué recuerdos le queda del deber cumplido?

La depresión de la soledad de un cuarto de hotel habida cuenta de no tener ningún otro cubano a kilómetros a la redonda. La humanidad del equipo de salud y de pacientes que fueron mi familia por 3 años. Las charlas con la población y amistades brasileñas sobre diferencias y semejanzas de las culturas brasileña y cubana.

¿Qué satisfacción guardas de esta misión en Brasil?

Enfrentarme a enfermedades nunca vistas por mí con antelación. El recuerdo que dejé en muchas personas brasileñas que aún mantienen comunicación conmigo. La belleza de un país enorme con una gran riqueza humana y cultural.

Comité Editorial del portal Shmmrqtr Ciego de Ávila

Palabras clave: colaboración médica, misión Más Médicos, Brasil, Ciego de Ávila

Comentarios (1)

Historias de Vida: Mais

Historias de Vida: Mais Médicos ¿Qué pasará con esos pacientes en Brasil? En el día de hoy quisiera compartir mi historia con ustedes porque me veo en la obligación de escribir en apoyo a la decisión de nuestro Ministerio de Salud Pública al tomar la decisión de retirase del programa Mais Médicos para o Brasil, ante las amenazas del presidente electo de Brasil en 2019, ese títere lacayo que por lo que se puede ver comenzará a responder a los intereses de los Estados Unidos, país este violador de los derechos humanos. Soy el Dr Ramón Pascual Dopacio especialista en Medicina General Integral tengo 35 años, nacido en La Habana y trabajador en el municipio habana del este en la localidad Alamar, en el Policlínico Docente 13 de marzo, me gradué en el 2012 con 29 años. En el curso de la batalla de ideas que se llevó en nuestro país por el comandante en jefe Fidel Castro Ruz y la creación de varios programas emergentes, ingrese en las filas de enfermería emergente, nuestro curso se realizó en la Escuela Emergente de Enfermería 2000 Capacidades; actualmente la Unidad Central de Cooperación Medica (UCCM), se nos dio la oportunidad después de 3 años de servicio social. Ingresar en la universidad, este programa nos dio la posibilidad de poder estudiar carreras universitarias con perfil biológico como fueron Estomatología, Psicología, Biología, Bioquímica, Medicina, Licenciatura en Enfermería. Cumplí misión internacionalista en la hermana nación República Bolivariana de Venezuela, en el estado Portuguesa en el año 2014. Luego en agosto 2017 salgo para Brasil siendo relevo de muchos colegas que iniciaron su misión en 2013. Me ubicaron en el estado Minas Gerais, en el municipio Rio Piracicaba donde habían trabajado 3 médicos cubanos en el programa, mi nueva misión era mantener el trabajo realizado por esos colegas que ya habían terminado su misión. Pues yo vivía en el centro del municipio del mismo nombre pero tenía que trabajar en una comunidad llamada Caxambu que estaba a 17km de distancia. Comenzaba a trabajar a las 07:30am hasta las 16:00h tenía transporte para mi traslado, estaba en un puesto de salud que estaba formado con 1 médico cubano que era yo, la enfermera, la auxiliar de enfermería, 4 agentes comunitarios de salud, un estomatólogo y la técnica de estomatología, esta población estaba formada por más de 4000 mil habitantes. Varias veces también presté atención medica en otros puestos de salud dentro del municipio por la no incorporación de los médicos brasileños en el programa; hasta que poco a poco fueron incorporándose, recuerdo que eran 4 puestos de salud y solo estábamos participando en el programa un medico brasileño y yo. Mi recibimiento fue muy acogedor no lo puedo negar, el idioma al inicio fue una barrera pero como somos cubanos pues enseguida vencí esa barrera y logre la comunicación. Recuerdo a cada uno de mis pacientes, la mayoría con enfermedades crónicas no trasmisibles descompensados, muchos fallecieron por estar tan distantes del hospital que estaba a 1 hora de viaje. Una anécdota que me impactó mucho fue el día que estaba terminado mi consulta fuimos llamados por la hija del paciente que ya lo conocía que se encontraba muy mal, Paciente diabético de 90 años, que llevaba varios días sintiéndose mal, recuerdo que fue en los días festivos de los carnavales en Brasil, donde en mi municipio se dio 7 días sin trabajar y como yo no vivía en la comunidad donde trabajaba pues estuvo casi 7 días sin la visita del equipo de salud. Ese día que comencé a trabajar recibimos la llamada telefónica y enseguida nos trasladamos hacia el hogar del paciente, al realizar el examen físico se encontraba en estado estuporoso, deshidratación severa, y abundantes estertores crepitantes en ambos campos pulmonares. Realice la llamada telefónica a la coordinadora del programa que radicaba en el puesto de salud del centro y a la secretaria de salud, informándole que se necesitaba traslado urgente de este paciente para la atención secundaria, enviaron una ambulancia y nos trasladamos con el paciente hasta el hospital, al llegar; la enfermera y yo le hacemos presentación del caso al médico que nos recibió…. colegas para sorpresa mía la respuesta de ese medico fue… ¿y eso llego aquí vivo? Aquí no tengo cama, lo mejor que le hubiera pasado era que falleciera por el camino… solamente abrí los ojos, era como si me estuvieran hechando un cubo de agua fría, mire la cara de la hija y ella comenzó a llorar y la enfermera la consoló y le dijo que todo saldría bien. El recibimiento de ese paciente fue que lo acostaron en una camilla en un pasillo y más nadie durante el tiempo que estuve en el hospital logre ver que nadie realizo ninguna acción de atención con ese paciente, cuando logre ver para una pequeña sala habían 4 camas vacías. El paciente falleció estando en el Hospital en esa madrugada. Les cuento que me quedé sin palabras, me monte en la ambulancia sin decir media palabra y durante 1 hora estuve por el camino de regreso sin hablar, estaba mudo, estupefacto de aquella escena que acababa de presenciar, esa medicina despersonalizada, fría, y hasta maquiavélica que profesan muchos médicos brasileños, la enfermera que ya había trabajado en ese hospital me explico que la mayoría de esos médicos tienen sus clínicas privadas y que una vez a la semana tienen que trabajar en un hospital público. Ella me pregunto por qué el día anterior yo durante el regreso del hospital no había hablado y me mantuve callado. Mis palabras fueron las siguientes… en mi país eso no sucede, el país que muchos hablan y critican sin conocer, donde la salud, la educación es un derecho de todos y de forma gratuita, hoy ya reconozco porque muchos brasileños les gusta atenderse con médicos cubanos. Escenas como esas presencie y presenciaron muchos amigos que estaban trabajado en otros municipios del gigante suramericano, recuerdo que siempre hacíamos videos llamadas para hacernos historias que nos sucedían en el día durante nuestra jornada laborar. Es increíble como para muchos médicos brasileños y sobre todo los médicos privados, la hipertensión arterial en el embarazo para ellos era normal, de cómo un cardiólogo le dice a su paciente que buscara otro especialista en otra ciudad porque él no sabía que tenía el paciente, de una embarazada con fiebre por 6 días eso era normal, de cómo una rotura prematura de membrana era normal, de una embarazada con pérdida de líquido amniótico se remitía varias veces al hospital y la ginecóloga enviaba la contrarreferencia diciendo que como tenía mucho líquido tenía que soltarlo poco a poco, etc. Y ahora ese títere del imperio Jair Bolsonaro, como se atreve a poner a prueba la capacidad de nosotros los médicos cubanos que estamos salvando vida en más de 67 países? Ahora que pasará con los indicadores de salud que se habían logrado con este programa y la participación de los médicos cubanos? No somos dioses, pero somos médicos revolucionarios, de los que realizamos una anamnesis haciendo o visual con el paciente sentado a nuestra derecha sin el buró por el medio, somos los médicos que escuchamos a los pacientes, realizamos un examen físico, realizamos una medicina con método clínico epidemiológico mirando al paciente de forma integral como un ser biopsicosocial. Hoy me pregunto qué será de estos pacientes? Gracias.

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