Al Día, Noticias de Salud

Los francotiradores de la moderna Oncología

System Messages

El modelo tradicional frente al cáncer, una vez diagnosticado, aplica procedimientos generales de tratamiento con cirugía, quimioterapia y radiación. De eficacia variable, aunque creciente gracias a la combinación de terapias, partía de la base de que los tumores presentan rasgos comunes y por lo tanto serían vulnerables a remedios parecidos.

Desde no hace mucho, el enfoque de la medicina de precisión está abandonando ese bombardeo indiscriminado, que no distingue órganos y células sanos de enfermos, por una táctica francotiradora. Antes que nada hay que identificar, mediante el análisis de tejidos específicos, las mutaciones genéticas y los factores personales relevantes para cada caso, como la edad, el sexo, el oficio, el lugar de residencia o la raza; no solo hay unos doscientos tipos de tumores sino que cada tumor y cada metástasis son únicos, reflejando de algún modo la genética y la epigenética propias de cada persona.

En esta tarea avanzan la proteómica, la metabolómica, la transcriptómica y la farmacogenómica, entre otras ómicas secuenciadoras y detectivescas de mutaciones perjudiciales. Localizar el gen o genes mutados es uno de los objetivos en tumores comunes como el de mama, el de pulmón, el de colon o el de próstata. Hacia ellos se dirigirán los fármacos más apropiados, si los hubiera.

Pero la moderna Oncología, presionada por una enfermedad que está a punto de destronar a infartos e ictus como primera causa de muerte en el mundo, sobre todo por el envejecimiento de la población, se está adentrando con audacia en territorios inexplorados. Esas terapias emergentes, algunas de las cuales se explican en el Primer Plano, incluyen la inmunoterapia, las vacunas contra el cáncer, la terapia celular hematológica con T-CAR, los organoides como modelos tumorales para el análisis de fármacos, la biopsia líquida o los virus oncolíticos.

Mejor detección y mejores tratamientos con menos efectos secundarios dan lugar a una mayor población de largos supervivientes que requieren atenciones hasta ahora inéditas. La curación del cáncer, dada su complejidad y heterogeneidad y su relación con el desgaste vital y los azares genéticos, no llegará de un avance espectacular, como a veces se anuncia temerariamente en algunos medios de comunicación. El paulatino descenso o aplazamiento de la mortalidad por cáncer, no de los casos, es fruto combinado de campañas preventivas y avances investigadores: esfuerzos lentos y constantes pero exitosos.