Sabías que...

15 de noviembre de 1973: Cuba territorio libre de malaria

System Messages

Malaria - paludismoTambién conocida como paludismo, la malaria es una enfermedad infecciosa producida por protozoos. En los humanos, son cuatro cuatro las especies del género Plasmodium quienes la producen: Plasmodium falciparium, Plasmodium vivax, Plasmodium ovalePlasmodium malariae;  y se trasmite por la picadura de un mosquito hembra infectado del género Anopheles. Esta enfermedad es considerada endémica en regiones de Asia, África, América Central y del Sur, Oceanía y ciertas islas del Caribe.

Se caracteriza por cansancio extremo asociado con paroxismos de fiebre alta, sudoración, escalofríos con temblores y anemia. La malaria también afecta a otros animales pero es producida por especies diferentes de plasmodios.

Esta infección constituye una grave amenaza para la salud mundial por su elevada morbilidad y mortalidad y su amplia distribución.

Los estudios científicos sobre la malaria hicieron su primer avance de importancia en 1880, cuando el médico militar francés Charles Louis Alphonse Laveran, trabajando en Argelia, observó parásitos dentro de los glóbulos rojos de personas con malaria. Propuso por ello que la malaria la causaba un protozoario, la primera vez que se identificó a un protozoario como causante de una enfermedad.​ Por éste y otros descubrimientos subsecuentes, se le concedió el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1907. Al protozoario en cuestión se le llamó Plasmodium, por los científicos italianos Ettore Marchiafava y Angelo Celli.​ Al año siguiente Carlos J. Finlay, médico y científico cubano que trataba pacientes con fiebre amarilla en La Habana, sugirió y demostró que eran los mosquitos quienes transmitían la enfermedad de un humano a otro, hecho que fue corroborado por otros investigadores en distintas partes del mundo.

El primer tratamiento eficaz para la malaria fue la corteza del árbol Cinchona, que contiene el alcaloide quinina. Este árbol crece en las colinas de los Andes, particularmente en Perú. Los habitantes de este país usaban el producto natural para controlar la malaria, y los Jesuitas introdujeron esta práctica en Europa durante los años 1640, donde fue aceptada con rapidez.​ Sin embargo, no fue sino hasta 1820 cuando la quinina, el ingrediente activo, fue extraída de la corteza y nombrada por los químicos franceses Pierre Joseph Pelletier y Joseph Bienaimé Caventou.

El principio fundamental del tratamiento antimalárico es el evitar la aparición de complicaciones mediante una terapéutica rápida, eficaz y segura. Hay que tener en cuenta que una lámina negativa de gota gruesa no excluye la posibilidad de infección por Plasmodium por lo que será necesario en ocasiones repetir el examen varias veces. Se debe tener en cuenta los criterios de malaria grave o complicada ante todo caso positivo y clasificar al paciente según las manifestaciones clínicas o dependiendo del resultado de la gota gruesa. Por tanto se debe considerar un paciente potencialmente grave a todos aquellos casos que presenten una o varias complicaciones de la infección por malaria independientemente de la especie de protozzo involucrada.

En Cuba, antes de 1959, a pesar de que la notificación era deficiente, se conocían miles de casos de paludismo, sobre todo en la región oriental, considerada zona endémica de la enfermedad. A partir de ese año, en que triunfa la Revolución, se establecieron nuevas condiciones sociales, económicas, sanitarias y políticas en el país, y se hizo intensivo y exhaustivo el seguimiento de los casos.

El programa de erradicación de la malaria en Cuba se llevó a cabo con gran éxito debido a la estrategia estatal de priorizar la salud pública con un sentido humanista y no económico, además de unificar la participación de la población de forma intersectorial en aras de un fin social común. Por esto, luego de presentarse el último caso autóctono de paludismo en junio de 1967, la OPS/OMS certificó a Cuba como "país libre de malaria" en el año 1973, presentándose desde entonces solamente casos importados.

Entre 1960 y 1973 se certificó la eliminación de la malaria de siete países y territorios de las Américas: Cuba, Dominica, Granada, Jamaica, Santa Lucía, Trinidad y Tabago y el norte de Venezuela. En la región de las Américas, los casos de malaria bajaron 62% y las muertes por malaria disminuyeron 61% entre 2000 y 2015. No obstante, el aumento de los casos de malaria notificados en varios países en 2016 y 2017 indica que subsisten importantes desafíos, entre ellos el diagnóstico, el tratamiento y la investigación de casos, en particular en zonas remotas.

El control de la calidad en el diagnóstico de las enfermedades parasitarias, de manera general, se realiza en pocos países del mundo; en Cuba, se han llevado a cabo varios trabajos de este tipo fundamentalmente en el campo de los parásitos intestinales. Sin embargo, la actividad del Laboratorio Nacional de Referencia como apoyo al Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Cuba incluye entre sus objetivos fundamentales, el diagnóstico oportuno de casos con paludismo en toda la red de salud, para evitar así la reintroducción de esta enfermedad.

Referencias: